Según
Epicuro, para ser felices hemos de saber cómo actuar. Debemos saber renunciar a
la felicidad presente para obtener una mejor felicidad futura. El instante no
debe gobernar tu vida, sino la durabilidad.
Si
trasladamos esta idea a mi actual vida, estas irán cogidas de la mano. Si
quiero hallar la felicidad en mi misma, he de renunciar a los placeres del
presente y aprender a sacrificarme para poder obtener una felicidad mayor. Para
poder conseguir mi meta, he de renunciar a mis descansos, mis aficiones y mis
lujos para concentrarme y esforzarme con la finalidad de conseguir mi objetivo.